Mi metodología de trabajo se basa en principios de análisis técnico, cumplimiento normativo, control de calidad y responsabilidad profesional.

Cada encargo se aborda como un proceso con inicio, desarrollo y cierre, documentado y verificable, alineado con los estándares propios en auditoría, peritaje y sistemas de gestión.

Ciclo de trabajo

1. Definición del alcance

Análisis del objeto del encargo, delimitación del alcance técnico, identificación de requisitos normativos aplicables y definición de criterios de evaluación. Esta fase condiciona la validez del resultado.
2. Recopilación y verificación de información

Revisión documental, obtención de evidencias, contraste de fuentes y validación de datos. Se prioriza la fiabilidad, trazabilidad y coherencia de la información utilizada.
3. Análisis técnico

Evaluación conforme a criterios técnicos y normativos, identificación de desviaciones, impactos, riesgos y condicionantes. El análisis se fundamenta en evidencias objetivas y reproducibles.
4. Conclusiones y propuesta

Elaboración de conclusiones técnicas claras, consistentes y defendibles, así como propuestas de actuación o medidas correctoras cuando procede.
5. Documentación y entrega

Redacción de informes técnicos, periciales o de auditoría con estructura clara, lenguaje preciso y soporte documental suficiente para su uso administrativo, técnico o judicial.
6. Seguimiento

Cuando el encargo lo requiere, se realiza seguimiento de la implantación de medidas o aclaración técnica posterior, manteniendo coherencia con el análisis inicial.

Criterios de calidad y control

El trabajo se evalúa internamente mediante indicadores técnicos (KPI) que permiten asegurar consistencia, calidad y utilidad real del servicio.

  • Claridad y delimitación del alcance técnico
  • Trazabilidad de la información y evidencias utilizadas
  • Coherencia entre análisis, conclusiones y recomendaciones
  • Alineación con el marco normativo aplicable
  • Capacidad del informe para sustentar decisiones técnicas o jurídicas